martes, 5 de octubre de 2010

Enanos comen gigantes en Internet

Es hora de que las grandes corporaciones de medios de comunicación comprendan que sus contenidos no están solos en Internet, que están insertos en una gran nube de relaciones sociales a la que llaman el ciberespacio y que allí los pequeños comen gigantes.
Me refiero a esos pequeños que se pusieron a trabajar en un sitio web planificado y que ahora se comen en popularidad y contenidos de calidad digital a las megaempresas que todavía creen en la teoría de la aguja hipodérmica.
Medios grandes como Nacion.com, DiarioExtra.com, Teletica.com, Repretel.com, La Teja.co.cr (que en su sitio solo tiene las fotos de muchachas con poca ropa) siguen utilizando el Internet como si fuera el sobro de la comida de ayer. Si bien se han dedicado recursos desde hace escasos dos años, la incursión de estos medios en Internet ha sido por mucho desastrosa y desilusionante.
“Te gusta la página de Nacion.com en Facebook, les hacés preguntas sobre las notas que postean y nunca te contestan”, comentaba un compañero en clases de dirección, justo con la directora del diario La Nación, quien terminó convencerme de que los medios grandes tuvieron un intento desesperado (sí, desesperado en vez de organizado) por introducirse en redes sociales, solo como una moda y ya.
Hace poco conversaba con Xinia Coy, investigadora y creadora del blog Vox populi. En este año la estadista desarrolló una investigación sobre el comportamiento del usuario heavy en Medios Sociales y se dio cuenta de que las marcas y las empresas se están comportando como generadores de información en la web, pero nada más. Casi spam, diría yo.
Comportarse en redes sociales es distinto, la gente a veces se revela, saca una personalidad que nadie le conocía (o se la roba, porque eso también pasa), pero al fin y al cabo seguimos siendo eso, personas que se relacionan entre sí, que compartimos un espacio (aunque sea virtual) y que merecemos ser escuchados y tomados en cuenta. Cosa que a nadie se le ocurrió cuando se tiraron como locos a las olas de Internet para cumplir con la tendencia.
Así también, escribir para o leer en Internet es distinto. Hay que aceptarlo aunque me cueste, porque yo soy de esas a las que les gusta tirarme cinco horas leyendo y otro tanto escribiendo páginas interminables. Pero estoy consciente de que Internet da tantas y tan amplias posibilidades que si me aburro por un segundo es tan fácil como un clic para entretenerme con otra cosa y nunca más volver al contenido del sitio que estaba viendo.
No hay recetas, como dice Yanancy Noguera, pero sí puede existir planificación estratégica, una cosa en la que los comunicadores deberíamos ser expertos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tecnologías médicas e industria forestal convergen en Universidades Estatales

Por María Fernanda Cruz

Ambas disciplinas se complementaron para conocer a profundidad la enfermedad del Wetwood en la madera de los árboles de Melina.

Una tesis de dos egresados de la Facultad de Medicina comprueba que la imagenología es tan compatible con las platas como con el ser humano.

Uno de estos licenciados, Johan Masís, ofreció una conferencia sobre la aplicación de la Tomografía Axial Computarizada (TAC) en la industria maderera para detectar enfermedades en árboles de melina de la zona norte del país.

Wetwood (madera húmeda) es una enfermedad que afecta frecuentemente a esta especie de árboles. Se trata de unas bolsas de humedad en medio de la corteza del árbol que perjudica el uso de su madera para la construcción.

El desarrollo de esta investigación contó con el equipo de una clínica privada. Después del estudio, el ITCR decidió adquirir una máquina de radiología para elaborar este tipo de pruebas.

“Este es un indicador de que el estudio tuvo resultados satisfactorios para la industria maderera”, indicó el imagenólogo.

Masís realizó su tesis para optar por el grado de licenciatura en conjunto con la licenciada Mariela Cubillo Víquez, ambos egresados de la escuela de Tecnologías en Salud.

El reto más importante para ambos fue conseguir apoyo de parte de otros profesionales en su área, pues existe una baja tendencia a implementar los conocimientos de su campo en otras disciplinas.

“La universidad nos da los conocimientos para eso pero no nos dice en lo que tenemos que trabajar. Eso fue lo que quisimos nosotros: aplicar todos los conocimientos que nos dio esta institución para beneficiar a la industria maderera”, destacó.

Interpretar las imágenes radiológicas y explicarle el problema a los especialistas en madera fueron las dos principales tareas de su proyecto.

La escala Hounsfield se utilizó como método para identificar en los rayos X la densidad de las sustancias y su naturaleza.

En Costa Rica este tipo de prácticas no son comunes, pero sí en otras partes del mundo.

“Internacionalmente sí se da este tipo de método, de hecho existen máquinas radiológicas utilizadas especialmente para tratar madera y otras partes de la industria”, afirmó Masís.

Este tipo de prácticas deben realizarse con más frecuencia, según Masís. El próximo paso es conocer las causas del Wetwood para encontrar mejores soluciones al problema.

Neurociencias avanzan de forma interdisciplinaria

Por María Fernanda Cruz

mafech.24@gmail.com

El especialista de la UCR en este tema, doctor Jaime Fornaguera, explica la necesidad de unir a la psicología, la ingeniería mecánica, la biología y la medicina para estudiar al sistema nervioso.

Las neurociencias involucran todas aquellas disciplinas que estudien función y estructura del sistema nervioso. Destacan las ciencias de biotecnología, lingüística y computación dependiendo del enfoque de la investigación.

Es una moda en el mundo e incluso se han publicado libros sobre neuroeconomía y neuroelectricidad. En Costa Rica se realizan investigaciones en neurofisiología, neurogenética y cognición, esta última se trabaja en escuelas y preescolares con la ayuda del Ministerio de Educación Pública.

Fornaguera es creador del Programa Institucional de Investigación en Neurociencias (PIIN), con una experiencia de más de 20 años en estudios sobre el comportamiento del sistema nervioso y un título académico alemán.

Las diferentes áreas implican un mayor trabajo en una u otra disciplina. En el caso de la neurofisiología se lleva a cabo una investigación científica y computacional en la que se pretende reducir el número de ratas que se utilizan para la experimentación a partir de computadores que simulen el comportamiento del animal.

Allí convergen ciencias de la computación y biología, por ejemplo.

La neurogenética estudia ciertos tipos de enfermedades presentes en algunas familias específicas, descubre los genes que intervienen en la patología y explica cómo evolucionan estas mutaciones.

La labor del Programa no debe terminar en el estudio científico, sino que se interesa en solventar los problemas que una enfermedad puede traer a la familia del paciente.

“Empezamos hace tres años a colaborar con el Instituto de Investigaciones Psicológicas dándole asistencia a las familias de pacientes que tienen esa enfermedad para que la entiendan, cuál es su progresión y qué se puede hacer.”, aseguró Fornaguera.

La evolución del PIIN ha sido constante desde su creación en el 2001. Fornaguera recuerda que en Costa Rica varios institutos hacían neurociencia pero permanecían desintegrados hasta el momento en que él buscó su unificación.

16 investigadores se han integrado hasta el momento, y 30 estudiantes realizan sus tesis de investigación y proyectos propios con el programa. Tres se encuentran en Alemania estudiando su doctorado y una de las psicólogas acaba de regresar de España.

La idea del Doctor Fornaguera es que el PIIN tenga la capacidad de atraer colaboración desde todas las áreas necesarias de manera interdisciplinaria, no solo que participen sino que lo hagan en conjunto.

“Yo me sentiré satisfecho el día en que se logre el objetivo de que exista respeto, porque es con respeto que las cosas crecen”, reflexionó.


Algunos links para consulta:

Neurociencias

Neurogenética

Programa Institucional de Investigación en Neurociencias